Ven a celebrar mi primer
Dios mío, gracias por regalarme este primer año de vida, por cuidarme cada día, por el amor que me
rodea y por la bendición de mi familia. Hoy celebro mi primer año bajo tu protección.
Amén.
Antes de que te soñáramos, ya te sentíamos en el alma. Eras la semilla de , un amor que florecía lento, profundo, verdadero. Cada susurro entre mamá y papa hablaba de ti, de una niña que aún no llegaba, pero que ya era parte del hogar. Tu historia comenzó... con amor.
Ha sido un año de travesuras, sonrisas, llantos y aprendizajes; momentos que hoy viven en cada foto, guardando risas, lágrimas y pedacitos de nuestro corazón.
Y, por supuesto, el amor infinito y la paciencia admirable con los que mis papis me cuidan y consienten cada día.
La Casona, La Quebrada, Diagonal. Sta. Rita final, Quetzaltenango.
Para mi y mis papis es importante que confirmes tu participación, tomate un minuto para realizarlo presionando el icono de WhatsApp.